A l’escola cal anar-hi amb la vestimenta apropiada; d’acord, però cal uniformar els alumnes per aconseguir-ho?

Ja sabeu que aquest ha estat un debat molt present en els mitjans en les darreres setmanes i des del bloc volíem saber que n’opineu els i les mestres de Barcelona.

Per a refrescar els arguments a favor i en contra adjuntem alguns enllaços amb articles significatius sobre la qüestió:

‘¿Desempolvar la bata del colegio?’ El País.com

‘Els uniformes del futur: més pràctics i menys seriosos’ Ara.cat

‘Govern i oposició topen per l’uniforme escolar’ Ara.cat

‘Del pichi al modelo tejano’ La Vanguardia.com

‘Un uniforme para la escuela’ La Vanguardia.com

‘El xandall’ Avui.cat

‘Uniformar és educar?’ El Periódico.cat

7 thoughts on “A l’escola cal anar-hi amb la vestimenta apropiada; d’acord, però cal uniformar els alumnes per aconseguir-ho?

  1. Per mi resulta evident que el retorn als uniformes no és la mesura apropiada per a resoldreel problema de la vestimenta poc adequada d’alguns (minoria) alumnes.
    Com sempre es tendeix a resoldre els problemes amb un pedaç enlloc de fer un bon cosit per arreglar l’estrip.
    Per altra banda ens hauríem de posar primerament d’acord en què és roba inadequada: la que no deixa fer béles activitats escolars?, la que “ensenya massa” i distreu els altres?, la que lluiex marques de preus desproporcionats? la que denota ideologies no democràtiques?…
    Hi ha molt a debatre al respecte i aquest debat no ens el poden “encolomar” a l’escola i a l’Institut.
    Les famílies eduquen? La societat (publicitat, programes televisius,…) fan la seva contribució educadora? Aquest és el veritable debat!
    Si recuperem la funció educadora de tots plegats, el debat de la roba adequada desapareixerà.
    És la meva opinió.
    Quima B.

  2. Després de passar 1 any a a Anglaterra amb una llicència educativa puc opinar com a pare dels meus 3 fills que hi eren escolaritaztas i com a professor-lector a escoles i instituts d’Anglaterra.Per a mi és la millor mesura que es podria aplicar.

    Per als pares:
    Amb 2 o 3 mudes pots passar tot el curs, no hi ha cap discussió pel matí sobre que em posaré avui, ni cap comentari sobre que portava la meva amiga, ni si aquesta peça és apropiada o no. Simplement es posen l’uniforme i ja està.

    Per als professors:
    No cal perdre el temps mirant si el que porten els alumnes és adequat o no (cosa que pot ser prou subjectiva de vegades), no has de fer veure que no veus calses o calçotets, ni entrar en discussions bizantines amb alumnes i pares sobre els límits de la vestimenta, per bé que si que es recordava als alumnes que es possessin la camisa per dins dels pantalaons i hi havia faltes si no es portava correctament posat l’uniforme.

    Els uniformes no són carrinclons (res de faldilles a quadres) si no molt funcionals: pantalons marrons, negres o blaus, camisa clara i sueter verd o blau amb un escut molt evident. D’aquesta manera és molt fàcil identificar de quina escola o institut són uns alumnes.

    En definitiva, el que aquí s’associa amb escoles d’èlit o carques i amb una mesura repressiva de la dictadura que varem patir, allà és el més normal del món a totes les escoles i instituts d’un país molt més democràtic que el nostre.

  3. Fa un parell de mesos vaig fer una entrada per un tema similar als fòrums de l’xtec i al meu bloc personal. El copio tal qual per introduir altres temes que poden generar un debat interessant:

    Horas antes de tomar posesión de su nueva consejería, la titular Sra.Irene Rigau, ya anunció su primera medida drástica de cara a mejorar la educación en Catalunya. Su departamento dejaría de llamarse Educació y pasaría a llamarse Ensenyament. Medida, por otro lado, que también tomó uno de sus antecesores, el Sr. Bargalló de ERC, hace 9 años aproximadamente, pero al revés.

    La realidad ha demostrado que aunque la mona se vista de seda ….

    Siguiendo con medidas rápidas para conseguir lo que el Sr. Ernest Maragall, otro antecesor suyo, llamaba la ‘excelencia educativa’, Rigau decidió también retrasar el inicio de las clases al 8 de enero, en lugar del 7 y eliminar la Semana Blanca.

    No me quiero referir en este artículo a los aberrantes recortes presupuestarios a los centros públicos, mientras se han otorgado conciertos educativos a escuelas privadas en contra del criterio de la Inspección educativa y de los sindicatos, ni del hecho de que desde que ganaron las elecciones, no se cubren la mayoría de las bajas docentes y no docentes. Hoy nos vamos a centrar en la nueva ‘cortina de humo’ de la Consellera: el uniforme escolar.

    Este es un tema recurrente, recuerdo hace unos años la situación que viví en un instituto. Cada vez que subía las escaleras hacia el aula tenía ante mi un número ingente de tangas y algunos calzoncillos de varias marcas, tamaños y colores a la vista. Una vez superada la visión multitudinaria de tangas subiendo por las escaleras, entré en el aula y al poner la libreta en la mesa, ahí, delante de mí se encontraba la voluptuosa Denise Emperatriz. La miré y me temí lo peor: un estornudo. ¿Qué pasaría con esa ropa y sostenes tan ceñidos al cuerpo si estornudaba
    Me puse a pasar lista mirando alrededor y casi le pongo falta a Kevin, un pequeño muchachito escondido tras Denise Emperatriz, que no sabía donde mirar. Tuve que repetir su nombre un par de veces para sacarlo de sus pensamientos.

    Entre la colección de lencería a la vista que me ofrecían mis alumnas destacaba por contraste Souhaila ataviada con su pañuelo en la cabeza o hiyab.

    Alguno de mis lectores dirá, ¿por qué no llamaste a la madre de Denise Emperatriz y le dijiste que así no se puede venir al instituto? Pues sí, lo hice.

    Llegó, estaba sentada en un banco del pasillo esperando. La vi a lo lejos, era una señora enorme, con unos senos no menos enormes, encorsetados en una mini camiseta dejando el ombligo al descubierto, comiendo pipas y ¡tirando las cáscaras al suelo del pasillo del instituto!

    ¡Dios mio! ¿y qué le digo yo ahora a esta señora? ….

    Esta es una situación verídica, con nombres cambiados.

    El uniforme escolar, nacido en Europa a finales del siglo XIX en centros católicos, genera posturas irreconciliables a favor y en contra. Ello demuestra que detrás de ellos hay un fuerte significado psicológico y social.

    Los defensores del uniforme aseguran que favorece la disciplina, la obediencia y la concentración, que democratiza a los alumnos y es una ayuda económica a las familias puesto que no gastan en ropa de marca. También se dice que ayuda a intervenir contra la vestimenta de las bandas.
    Pero, por otro lado, no podemos dejar en el olvido un argumento que no se dice por no ser políticamente correcto: la diversidad de oculta con los uniformes, y así se ignora con mayor legitimidad, cosa que interesa a una parte de la sociedad.

    Los contrarios al uniforme argumentan que evoca despersonalización, falta de iniciativa y ausencia de sensibilidad estética. Quien viste un uniforme deja de ser uno y se convierte en masa fácilmente identificable.

    Nos guste o no, el uniforme es transmisor de valores tradicionales y conservadores. Por eso nuestro super-mega-crack Duran i Lleida opina en su blog que “los jóvenes en edad escolar son un poco transgresores, y esto también se refleja en la vestimenta”, y por ello, él es partidario de reforzar la disciplina en la escuela y fuera de las aulas.

    Curiosamente países tan diferentes como Gran Bretaña y Cuba, por poner sólo dos ejemplos, son firmes valedores de los uniformes.

    Mientras que nuestro debate se centra en la forma de vestir de nuestr@s adolescentes en los centros escolares, a pocas horas de aquí en avión la realidad se centra en conseguir que las mujeres tengan derecho a vestirse como ellas elijan.

    Por ejemplo, en Chechenia, el presidente instó a las mujeres a vestir ‘como manda la tradición’, y a llevar un pañuelo en la cabeza. Si incumplen la norma pueden ser expulsadas del sistema educativo.

    En Arabia Saudí no se les permite llevar vestimenta que se considere transparente o ajustada. La policía religiosa amonesta a las mujeres por no cubrirse el rostro o por mostrar las piernas, los brazos, los tobillos y el cabello. Algunas veces las azotan en la calle o las detienen.

    En Irán, las mujeres deben llevar una vestimenta holgada y tienen que cubrirse la cabeza, el cuello, los brazos y las piernas. Las mujeres que infrinjan el código pueden ser condenadas a penas de entre 10 días y dos meses de cárcel.

    En Sudán las mujeres pueden ser flageladas, maltratadas y torturadas por llevar pantalones. Según el artículo 152 del Código Penal de Sudán, queda prohibido vestir pantalones por contradecir la Constitución Provisional y la Declaración de Derechos.

    El ejemplo más mediático fue el de la periodista sudanesa Lubna Hussein que, impugnando su propia detención junto con otras 12 mujeres por llevar pantalones, inició una campaña pública para denunciar este trato cruel, inhumano y degradante hacia mujeres y niñas menores de 18 años. De todas ellas, ocho mujeres fueron flageladas en público con un látigo de alambre y plástico que, según informes de Amnistía Internacional, les dejó cicatrices permanentes.

    Lubna decidió plantar cara públicamente a su arresto e invitó a 500 periodistas y amigos para que asistieran a su juicio; explicó que sin testigos nadie se creería que alguien pudiera ser flagelado por llevar ropa normal en público. 100 activistas se manifestaron a las puertas del juzgado el día del juicio, que fue pospuesto dos veces. Finalmente Lubna fue sentenciada a pagar 500 libras y a un mes de cárcel. Lubna se negó a pagar la multa (que sí pagó el Sindicato de Periodistas en contra de su voluntad) y fue liberada el día siguiente.

    En Bélgica y Francia han prohibido el uso de velos que cubren todo el rostro en espacios públicos.

    El Senado español también aprobó una moción en la que se instaba al gobierno a prohibir el uso del velo integral “en espacios y acontecimientos públicos”. Varios municipios españoles ya han prohibido el uso del velo integral en edificios municipales.

    Los defensores de estas medidas afirman que así se ayudará a proteger a las mujeres frente a la presión de sus comunidades y que son necesarias para combatir la discriminación y salvaguardar la igualdad de género. Otros apoyan estas prohibiciones como medidas de seguridad pública.

    Si nos ponemos a regular la forma de vestir entramos en dinámicas que no nos llevarán a buen puerto.

    Finalmente, está claro que mientras que en las escuelas hace falta reflexionar sobre la forma de vestir, la sociedad no puede combatir la discriminación con discriminación. A nivel escolar es mejor llegar a acuerdos entre la comunidad educativa (familias, alumnos y profesorado) para consensuar la vestimenta escolar, más que imponer un uniforme. Y a nivel social, la igualdad de género no se promueve imponiendo las prendas que pueden o no pueden vestir las mujeres, sino garantizando que las mujeres puedan tomar sus propias decisiones y llevarlas a cabo efectivamente.

    Afortunadamente para todos, ni mi alumna Denise Emperatriz ni su madre viven en Sudán.

    jose luis (http://joseluisregojo.blogspot.com/)

  4. Crec que es parla de l’uniforme perquè és la posició més fàcil. Observeu que quan es diu que a l¡escola s’ha d’anar vestit per anar a l’escola surt quantitat de persones fent moltes consideracions sobre la qúestió. Jo crec que és fàcil dir que no han d’anar les alumnes vestides com senyores que es guanyen la vida als marges de les carreteres, ni els nois com presidiaris, ni amb falta d’higiene,. Hi ha marges, que jo crec que han de ser prou amples , per mostrar el que els nois i les noies poden vestir. En qualsevol cas, el sentit comú pot ajudar-nos. El que no podem fer és amagar el cap sota l’ala i deixar que una minoria o una no tan minoria, segons els centres, vagin com van. Suposo que és per no discutir amb pares i/o adolescents, i alguns professors, que persones de seny defensen l’uniforme.

  5. No m’agradaria tornar al passat. L’uniforme no m’agradava gens.

  6. Si tornem a instaurar els uniformes:

    Significarà que les famílies amb un nivell adquisitiu baix podran accedir a aquest uniforme a un baix cost?

    O hauran de tornar a deixar de rebre joguines aquests nens per tal que els pares puguin pagar l’uniforme a empreses del tipus (El Corte Inglés)?

    Si per fer educació física cal roba còmode, per quina raó ha de ser un xandall específic, d’una marca en concret i que val una gran suma de diners?

    Continua el classisme a la societat i amb els uniformes dubto molt que la tendència sigui cap a l’equitat, la flexibilitat , normalització dels serveis i la qualitat educativa.

  7. No crec que l’uniforme deixi de ser el que era abans, quan hi havia escoles d’uniformes, escoles amb bates i escoles on l’alumnat anava com ara, com volia, dins uns marges establerts o marcats sigui per la família, l’escola (algunes no deixen portar roba ajustada, o bambes) o el sentit comú, (que és el més comú dels sentits).

    Conec alguna escola que ha tornar a implantar les bates perquè així desvia la baralla de veure calses i calçotets a l’aire, i que en aquest sentit també ho ha demanart al professorat, sincerament, no he preguntat quins són els resultats.

    Penso que tothom passa pàgina i intenta no veure el problema ni entrar en baralles amb l’alumnat i/o amb les pares, perquè si que normalment els claustres de professorat estan d’acord amb el que s’ha de permetre o no. – desprès aplicar-ho és a vegades més difícil – .

    Per tant, hem de tots plegats establir uns regles, prou amplis i molt cohesionats per dir que està bé i que no, perdoneu però lo dels calçotets és una moda que està durant molt pel fet que fins i tot els anuncis ho fomenten, ara bé, quan aquests mateixos alumnes van a una entrevista de treball canvien tant la manera de vestir com de comportar-se, fins i tot, algun de nosaltres pot veure com de cop, són puntuals, … la meva percepció és que s’han de cohesionar les regles del joc i a partir d’aquí anar fent camí.

    També crec com diuen alguns companys meus que tornar als uniformes vol dir tornar al classisme, hem de normalitzar i tendir cap a la qualitat i tot sobre tot cohesionat per les persones que estan davant l’alumnat i no en un despatx.

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